Los voladores de Papantla

Los voladores de Papantla, una tradición de altura

Los voladores de Papantla tradición de altura

Los voladores de Papantla tradición de altura

Conoce a los hombres que se lanzan desde 18 metros de altura para honrar al dios del tr...

Conoce a los hombres que se lanzan desde 18 metros de altura para honrar al dios del tr...

Temp. Season 2012 | 03/26/12 | 01:15  | TV-Y
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Conoce a los hombres que se lanzan desde 18 metros de altura para honrar al dios del trueno.
03/27/12 | 01:15 Disponible hasta 03/26/12

Hace siglos, en la ciudad sagrada del Tajín (Veracruz, Méx.) , comenzó un ritual para pedir a las deidades que mandaran agua y sol para las cosechas. Hoy en día esta danza que acerca a los hombres a sus dioses, reune miles de viajeros a los pies de estos hombres-ave.

Cuando Tajín, dios del Trueno era el todo poderoso de la región del Totonacapan, cinco hombres llevaban a cabo una danza para alegrar al dios: cuatro representaban los puntos cardinales (norte, sur, este y oeste), sin embargo para los totonacas había un quinto punto: el centro. Al quinto hombre se le llama caporal y es el encargado de tocar una flauta y un tambor en representación a los sonidos de la lluvia y los truenos.

Así como contemplaban cinco puntos cardinales, también respetaban a cinco elementos, agua, tierra, fuego, aire y el quinto... el movimiento,  parte importantísima del ritual.

Comenzaron por hacer la danza al nivel del suelo, pero en su búsqueda por estar más cerca de los dioses decidieron subir a los árboles, así sus plegarias serían mejor escuchadas. 

Hasta nuestros días, realizan la primera danza conocida como el Son del Perdón, una melodía que guía a los cinco hombres mientras giran y se inclinan antes de subir al mástil que reemplaza al árbol. A 18 metros de altura se atan por la cintura cuatro de ellos -el caporal se mantiene en el centro- danzando de pie e invocando a los dioses con una flauta y un tambor -el viento y el trueno-, los otros cuatro representantes de los elementos se lanzan con la cabeza hacia el suelo y los pies hacia el cielo y mientras giran hacia el piso cada uno hace un recorrido de 13 vueltas. La suma del trayecto de cada uno resulta en 52 vueltas, el mismo número que es central en la cosmovisión totonaca.

Cada elemento del atuendo de los voladores tiene un significado. Las ropas blancas son las tradicionales de los habitantes de Papantla y además representan la pureza de quien realiza la Danza de los Pájaros. El medio círculo que adorna el pecho color rojo es por la sangre de los voladores caídos; la decoración con lentejuelas y chaquiras depende de cada uno, se borda a mano y les puede tomar hasta cuatro meses.Los motivos se inspiran en la primavera, que era la fecha en la que originalmente se hacía el ritual. Los flecos dorados del traje representan los rayos del sol, quien también está presente en el espejo que llevan en el sombrero. Las líneas que adornan los pantalones recuerdan las lianas que servían para subir por los árboles. El abanico que adorna su cabeza simula las alas de los pájaros que llegan con la primavera y los listones representan el arcoíris que resultará del agrado de los dioses.