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¡Mamá, quiero una mascota!

Katie Holmes y Suri

Katie Holmes se rehusó a comprarle una mascota a su hija Suri, quien hizo un gran berrinche.

- Grosby Group. Prohibida su reproducción.

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Los beneficios de una mascota


Antes de responder 'sí' o 'no' a esta pregunta de un hijo, los padres deben sopesar los pros y contras y analizar desde el tipo de animal más adecuado y el nivel de exigencia que plantean y cuidados que requieren, hasta la edad del niño y el estilo de vida familiar y las condiciones del hogar receptor.

Según explica Conti Muñoz “están comprobados los beneficios psicológicos, emocionales y físicos de la interacción infantil con los animales de compañía, que ayudan a elevar la autoestima, fomentar las habilidades para cuidar a otros, comprender la naturaleza y los ciclos vitales, aumentar la empatía con los demás, cultivar la responsabilidad y desarrollar la comunicación no verbal”.

Según este veterinario, “no obstante, y al margen de todos estos aspectos positivos, antes de responder a la petición de una mascota por parte de sus hijos los padres deben plantearse si el niño tiene la edad o madurez mental suficiente como para hacerse cargo de una mascota con todas las consecuencias que implica”.

¿Desde qué edad es bueno? 

“Hasta los 2 o los 3 años, el niño conoce su entorno fundamentalmente a través del tacto. Al ver al perro, intentará asociarlo, palpar su piel y su pelo. El niño tratará al perro como a un juguete más, al que sin querer puede hacer daño, al tocarle la cabeza, los ojos o las orejas”, señala Conti Muñoz.

Según este veterinario, no hay que inquietarse si el perro de la casa lame al niño, siempre que esté en buenas condiciones higiénicas y de salud. }

¿Qué enseñarle a tu hijo?

“También es importante enseñar al niño qué zonas del perro no conviene tocar y qué fuerza debe aplicar. Si utiliza una fuerza excesiva, apartaremos su mano y le enseñaremos, cogiendo su mano con la nuestra, cómo acariciar al perro con mucha suavidad. Aunque la comprensión verbal del niño a estas edades es limitada, es recomendable explicarle qué es todo aquello que ve y que toca”, señala el experto en salud animal.

Hay que explicarle al niño de qué manera se verá alterada su vida de diversas formas a partir de la tenencia del animal, el cual no es un juguete al que se pueda dejar aparcado.

También hay que indicarle que si descuida las responsabilidades que tiene respecto de su mascota, serán otros familiares quienes deban afrontarlas, aunque no lo deseen. 

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