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Vida y Familia  > Ser Padres  > Los hijos

Tener un hijo rebelde no es fácil, por ello es necesario que sepas comunicarte con él.

Adolescente rebelde

- Getty Images

Por: Dra María Rosa Rivero

Univision.com

¿Rebelde o consentido?

"Mi hijo de 10 años  cada vez es más agresivo", "No sé qué hacer con mi hijo adolescente". Estas y muchas otras quejas y lamentos se escuchan de padres que no saben  como educar a sus hijos, chicos que viven con una rebeldía que rechaza toda autoridad y deja a padres y docentes sin saber qué hacer.

Se debe saber que tener un hijo difícil, rebelde, desobediente, a veces violento, que no admite límites, no es un problema sin solución. Si contesta mal, miente, grita, da portazos, a veces ha robado, esto no significa que será un ladrón o un violento  para siempre. Pero sí se debe considerar que es un hijo con problemas, que no se siente bien, que no se siente comprendido, que no se cree valioso y que no puede valorar el amor de su familia.

Con frecuencia se supone que se hace lo mejor y no siempre es así. Los padres y docentes se esfuerzan pero consultan a especialistas cuando el problema ya es grave  y cuando comienza insisten en métodos sin resultado: gritan, golpean y cada vez las cosas se ponen peor.

Pero ¿por qué nos desobedecen? ¿Por qué es tan difícil que entiendan lo que es bueno para ellos? ¿Qué podemos hacer para evitar que hagan lo que quieran y se causen daño?

Es importante escucharlos aunque lo que digan parezca necio, saber de qué se quejan ayuda a poder cambiar la manera de manejar la situación. No todos los chicos se rebelan de la misma forma ni se niegan a obedecer las mismas cosas pero hay que saber qué les molesta y les duele. Para que aprendan a aceptar un NO se debe saber por qué lo rechaza. La desobediencia siempre tiene una causa que la justifica, pero de continuar  genera inseguridad y rechazo social.

Por eso es importante que tengas en cuenta lo siguiente:

  • Ser buenos modelos. Escucharlos, compartir tiempo en familia.
  • Escuchar sus palabras, gestos y actitudes, esto ayudará a entender su rebeldía.
  • El chico debe comprender lo que se le pide y esto no puede superar las posibilidades de nuestro hijo.
  • No criticarlo constantemente ni burlarse de él.
  • No ser contradictorios con los límites y permisos.
  • No dar varias órdenes a la vez.
  • Si el chico no hace algo que debe hacer, nadie lo hará por él.
  • No culparse por lo que sucede, pero pensar qué pueden cambiar los adultos para lograr que el chico cambie.
  • Comprender que ser firmes no es dejar de ser razonables y coherentes, por lo tanto no humillarlo o ponerse violentos ni gritar.

¿Tú tienes buena comunicación con tus hijos?

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