China hace frente al maltrato infantil

Según un estudio reciente llevado a cabo en la próspera provincia meridional de Cantón entre 1.200 niños y 274 padres, más de la mitad de los progenitores pegan a sus hijos."Hemos descubierto que cada vez más niños sufren violencia física en su casa y son insultados por sus maestros en la escuela", explicó Zhang Liling, directora del Departamento Infantil de la Federación de Mujeres de Cantón responsable del estudio."Este aumento del maltrato tendrá, por supuesto, un daño duradero en la salud mental de estos niños", añadió Zhang.En Asia, tradiciones confucionistas como el honor familiar y la piedad filial ("Xiao Shun") justifican la ocultación del maltrato.Según esa tradición, el hijo hará todo lo posible por evitar avergonzar a sus padres. Se trata de una de las principales virtudes chinas, por lo que el menor se ve incapacitado para denunciar cualquier maltrato, que se mantendrá oculto.El último informe de Naciones Unidas sobre este grave problema fue publicado en noviembre por el experto Paulo Sérgio Pinheiro y recoge nuevos conceptos de maltrato a partir de lo que hoy se sabe sobre psicología infantil.Además de la violencia física, la desatención, el abandono emocional, las injurias, los insultos, el aislamiento, el rechazo, las amenazas y el menosprecio ejercido por un adulto del que dependa el niño o que sea respetado por éste están considerados maltrato.Estas agresiones producen a corto y largo plazo ansiedad, depresión, alucinaciones, bajo rendimiento académico y profesional, alteraciones de la memoria, adicciones, prostitución, agresividad, enfermedades físicas y pueden llevar al suicidio.Entre un 80 y un 95 por ciento de los niños en todo el mundo sufre castigos corporales en el hogar, un tercio de ellos graves.

Este delito tiene en común que se mantiene oculto por el miedo si es ejercida por padres y familiares, más en lugares donde el "honor" familiar está por encima de la seguridad y los derechos del niño."No realizamos un ránking por países. El informe claramente señala que la violencia contra los niños se produce en todas partes, y nos centramos en frenarla, no en culpar a cada país", declaró June Kane, portavoz del grupo de estudio de la ONU.Un estudio académico preliminar realizado en 2005 entre 3.577 estudiantes de secundaria en seis provincias chinas por la Federación de Mujeres de Cantón, con apoyo del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), arroja datos reveladores: un 25 por ciento estaba libre de maltratos y abusos.Hasta un 54,6 por ciento confesó haber sido golpeado de forma grave, un 35,9 humillado y maltratado psicológicamente y hasta un 13,8 sufrió algún tipo de abuso sexual (penetración un 2,1 por ciento).En el último mes se han publicado por primera vez casos de niños que sufrieron abusos por parte de sus profesores. En diciembre, Shi Jidong, un campesino de la provincia de Anhui (este) fue sentenciado a muerte por violar en serie a tres adolescentes e intentarlo con otras seis. Una de las víctimas tenía 13 años.Pero el abuso sexual en el seno familiar sigue siendo un tabú: "Mi tío abusaba de mí cuando yo tenía menos de ocho años", declaró una china de 35 que pidió anonimato. "En China es frecuente vivir apiñados en un pequeño espacio, y aprovechaba cuando mis padres no estaban. Duró unos pocos años. Nunca he hablado de ello", expresó.El informe de Cantón señala también que los maltratos en la escuela en nombre de la disciplina están ampliamente extendidos y aceptados: "Muchos padres y profesores se preocupan más del futuro éxito del niño que de su dignidad y derechos", dijo Zhang.