De jugar con muñecas a cambiar pañales

La campaña nacional para prevenir el embarazo en adolescentes (The National Campaign to Prevent Teen Pregnancy) tiene como misión mejorar el bienestar de los niños, jóvenes y familias reduciendo los embarazos juveniles. “Las altas tasas de embarazos adolescentes afectan no solo a los jóvenes sino a sus bebés, sus familias y sus comunidades”, dice Erika Vexler de la organización Teenpregnancy.

Para reducir los embarazos en jovencitas, la organización tiene presencia a nivel nacional y liderazgo para aumentar el conocimiento sobre el tema y atraer nuevas voces y recursos a la causa.

El ángel de la radio ayuda La Doctora Isabel, más conocida como el ángel de la radio, ha colaborado con la Campaña nacional para prevenir el embarazo en las adolescentes (Nacional Campaign to Prevent Teen Pregnancy). Su misión es llegar a los adolescentes y hacerles entender el problema de un embarazo a temprana edad. “Se busca propagar el mensaje de tener abstinencia y enseñar a los padres a no tener miedo de hablar de sexo con sus hijos desde temprana edad”, explica la Doctora Isabel.

La comunicación con los hijos adolescentes es vital en las campañas de prevención de embarazo. “Es muy importante hablar con claridad, hemos visto que las definiciones que tienen padres e hijos sobre acto sexual son muy diferentes. Para los padres implica el acto sexual como tal, pero para muchos jóvenes el acto sexual es sexo oral”, agrega la doctora Isabel. “Además es importante hablar de otros temas, no solo de sexo, sino de sus metas, sus sueños y dirigirlos para que los alcancen. Estimular su futuro, que sepan que son amados es una tarea muy importante por parte de los padres hacia los hijos”, añade la doctora.

Y en cuanto a edades se refiere, la situación no es nada alentadora. “Según estudios, la edad promedio, de embarazos en adolescentes ronda los 15 o 18 años, sin embargo, la actividad sexual ha empezado desde más temprano y ahora se encuentran niñas hasta de 13 años embarazadas. Al investigar más a fondo estos casos se llega a la conclusión de que estas niñas han sido abusadas por miembros de su propia familia”, agrega.

Cada año se celebra el Día Nacional de la Prevención de Embarazos Adolescentes, durante este día se invita a los jóvenes a tomar un test en el cual se presentan diversos escenarios que tienen que ver con la vida sexual. Este test es diseñado para ayudar a los jóvenes a dar sus propias ideas para evitar el embarazo. “El año pasado, 560 mil jóvenes lo tomaron, este año, el Día Nacional es el 4 de mayo y esperamos superar el número de jóvenes que nos visiten”, dice Vexler.

Aunque la organización no ofrece servicios directos o programas para los jóvenes y sus padres, se ofrecen folletos y muchos recursos en Internet. “Para la comunidad latina, nos hemos enfocado en desarrollar recursos para los padres”, explica Vexler.

Puedes visitar su página de Internet, haciendo clic aquí. Allí podrás encontrar consejos para ayudar a los padres a empezar las conversaciones sobre amor, relaciones, contracepción, abstinencia y las consecuencias del embarazo juvenil de sus hijos.

Según datos suministrados por Erika Vexler, estas son las estadísticas de la actividad sexual, embarazos y maternidad en la población adolescente latina en Estados Unidos.

51 por ciento de las niñas latinas quedan en embarazo al menos una vez antes de cumplir los 20 años.

Los embarazos en jóvenes latinas son 69 por ciento más altos que el promedio, a nivel nacional. La cifra de latinas jóvenes embarazadas es de 165 por cada mil niñas entre los 15 y 19 años de edad. El promedio nacional es de 97 por cada mil, en el mismo rango de edad.

3 de cada 5 latinas quedan embarazadas al menos una vez antes de cumplir los 20 años, comparado con las 2 de cada 5 jovencitas a nivel nacional.

Las latinas tienen la tasa más alta de natalidad entre los principales grupos étnicos de Estados Unidos.

El porcentaje de latinas embarazadas ha disminuido solo 15 por ciento entre 1990 y 2000, mientras que el promedio en Estados Unidos ha disminuido 28.5 por ciento en el mismo periodo.

Mientras el 35 por ciento en las niñas en Estados Unidos quedan embarazadas al menos una vez en su adolescencia, el porcentaje de las niñas hispanas es 51 por ciento.

La mitad de las madres que acuden a la ayuda del gobierno, son jóvenes que han tenido a su primer bebé.

Solo un tercio de las madres adolescentes completan sus estudios escolares.

El 80 por ciento de los padres no se casan con las madres adolescentes de sus hijos.

1 de cada 5 madres adolescentes tiene su segundo bebé 2 años después de tener el primero.

Los bebés de las mamás jóvenes son más propensos a tener serios problemas de salud. Los niños de mamás adolescentes son más propensos a ir a la cárcel.

Las niñas de mamas jóvenes son 22 por ciento más propensas a ser, ellas mismas, madres en su adolescencia.

El abuso de niños y los incidentes por negligencia son dos veces más comunes en las familias en las que la cabeza es una madre adolescente.

Aunque muchas campañas están dirigidas a las niñas, últimamente se ha enfatizado mucho en las charlas hacia los jóvenes. “El uso del condón como medida de protección no solo de embarazos, sino de prevención de enfermedades de transmisión sexual hace parte de la capacitación para los muchachos. Además, los padres deben hablar con sus hijos varones y explicarles la responsabilidad que tendrán si su novia o amiga queda embarazada, que esto es una responsabilidad conjunta”, dice la Doctora Isabel.

El nivel económico es algo que también influye a la hora de contabilizar los embarazos juveniles. “Los casos que más se reportan son los de los niveles sociales bajos, los de recursos económicos altos optan por otras alternativas como el aborto. Esto es una situación aterradora”, comenta la doctora.

En un proyecto con la revista Teen People, la Campaña Nacional para Prevenir el Embarazo en Adolescentes le preguntó directamente a los adolescentes qué les dirían a otros adolescentes sobre cómo prevenir el embarazo. Aquí están los consejos que los jóvenes les brindan a otros jóvenes:

La noción de que "eso no me va a suceder a mí" es una tontería. Si no te proteges, seguramente te sucederá. Las relaciones sexuales son cosa seria. Planea lo que haces.

Aunque tú crees que "todo el mundo lo está haciendo", no quiere decir que así sea. Algunos sí lo hacen pero otros no. Y otros más, están mintiendo.

Abundan los motivos para decir: "No. Todavía no". Entre otros, tu deseo de proteger tus sentimientos.

Tú eres quien manda en tu vida. No dejes que nadie te presione para tener relaciones sexuales.

Siempre puedes decir "no". Incluso si has dicho "sí" en otras ocasiones.

El tener un condón contigo es simplemente una precaución sensata. De ninguna manera quiere decir que seas "fácil" o que quieras hacerlo.

Si crees que los anticonceptivos "dañan el ambiente", piensa en lo que te hará sentir una prueba de embarazo.

Si has bebido o estás "en onda" por efectos de una droga, no puedes tomar decisiones acertadas sobre las relaciones sexuales. No hagas nada que tal vez no recuerdes o que más tarde te hará sentir vergüenza.

Tener relaciones no hará que sea tuyo, ni el bebé hará que él se quede contigo.

¿No estás listo para ser padre? Muy sencillo: usa protección siempre o no tengas relaciones sexuales.

Consejos para los padres

¿Eres padre de un adolescente y quieres evitar que el embarazo juvenil llegue a tu hogar? Mira estos siete consejos, diseñados especialmente, para que los padres latinos puedan hablar con sus hijos sobre prevenir el embarazo en la adolescencia.

Los consejos fueron desarrollados por La Campaña Nacional con la ayuda de padres latinos en Estados Unidos.

Tratemos de dejar atrás las ideas anticuadas que nos impiden comunicarnos honestamente con nuestros hijos: hablemos con ellos -niñas y niños- abiertamente sobre el amor, las relaciones y la sexualidad.

Comencemos a hablar sobre la sexualidad desde temprana edad y con frecuencia.

Supervisemos las actividades de los hijos sin dejar de entender que ya no son niños, sino jóvenes adultos que necesitan cierta independencia.

Los padres tenemos derecho a saber con quién salen nuestros hijos.

Es bueno que estemos al tanto de lo que nuestros hijos ven, leen y escuchan.

Ayudemos a los adolescentes a fijar metas y a explorar opciones para el futuro.

Tengamos en cuenta que la labor de un padre nunca termina.