Publicidad | Vea su anuncio aquí

Lo mejor y lo peor del Día de San Valentín

110211_SolaValentin

Sola en San Valentín

- Grosby Group. Prohibida su reproducción.

Historias reales de citas del 14 de febrero.

Por Matt Christensen

Lee estas historias reales de citas buenas y malas del Día de San Valentín. Inspírate por las historias dulces, y deléitate compadeciéndote de la miseria, el amor, y el cortejo en las historias amargas...


Lo mejor del Día de San Valentín:


Galletas inteligentes
“Yo no tenía novia en San Valentín el año pasado. Mi madre sabía que acababa de romper con la mujer con que la que había estado saliendo, así que me mandó una caja llena de sus exquisitas galletas de chocolate para hacerme sentir mejor. Funcionó; en más de una forma. No sólo las galletas estuvieron muy buenas, también las compartí con mi vecina. Ella también estaba sola durante el Día de San Valentín, y me dijo que tenía mucho tiempo sin comer galletas caseras. También mencionó que estaba muy contenta por el hecho de que yo me había acercado a hablar con ella, pues ya me había visto antes en nuestra calle, pero no se atrevía a hablarme. La noche siguiente salimos a cenar y terminamos juntos... me encantan esas galletas.”
-Mark, de Westlake, OH

Deja que nieve
“Recuerdo un Día de San Valentín en el cual nevó horriblemente y no había forma de salir a ningún lugar romántico. Mi novio me dio una caja enorme para que la abriera. Yo no tenía idea de qué esperar, pero cuando la abrí, sonreí de oreja a oreja. Mi novio me regaló uno de esos trineos de plástico de la juguetería, un gorro invernal y unos guantes. Pegada al trineo había una nota que decía ‘Salgamos’. Fuimos  a una colina cercana para deslizarnos, y jugamos en la nieve todo el día. ¡Fue muy romántico y divertido!”
-Lauren, de Boston, MA

Las compras por catálogo salvaron el día
“Mi novia sabe que me gusta hojear su catálogo de Victoria's Secret, y frecuentemente se burla de ello. Un año, durante el Día de San Valentín, llegué a casa y encontré un catálogo nuevo que sospechosamente estaba sobre el mostrador. Empecé a hojearlo y llegué a una página que tenía lencería increíblemente sexy y una foto de mi novia pegada en la cabeza de la modelo. Había un globo de diálogo saliendo de su boca que decía ‘sube’. Cuando abrí la puerta de nuestro cuarto, ella me estaba esperando ahí con el mismo atuendo de la revista. ¿No es genial?”
-Dave, de Brooklyn, NY

El poder de la pizza
“Como mi novia y yo íbamos estar muy ocupados trabajando durante la semana de San Valentín, acordamos no hacer nada especial ese día; imaginamos que una simple noche de descanso juntos sería un regalo suficientemente bueno. Pero nunca dijimos nada sobre el día antes de San Valentín. Cuando ella llegó del trabajo y me preguntó sobre qué deberíamos de hacer para cenar, yo le dije que ya tenía planes. Unos minutos después, una pizza con un corazón gigante hecho de pepperoni fue entregada en nuestra puerta. Respeté las reglas, pero aún así pude hacerla sonreír. Ella dice que es uno de sus recuerdos de San Valentín favoritos... y yo estoy de acuerdo.”
-Al Parma, de OH

Entrega especial
“En una ocasión, mi novia me tenía muy preocupado. Se la pasó molestándome, diciéndome que yo recibiría algo ‘especial’ en el trabajo durante el día de San Valentín. Yo trabajo con muchos hombres, y me preocupaba mucho el simple hecho de imaginarme un ramo de rosas sobre mi escritorio. Estuve angustiado todo el día, hasta que finalmente uno de los chicos del correo me entregó un sobre con mi nombre. Aún en ese momento yo seguía preocupado porque fuera algo cursi, y corrí al baño para abrirlo. Dentro del sobre había una foto de mi novia en bikini, y en la parte de atrás decía: ‘Te veo en la noche. ¡Feliz día de San Valentín!’. Ese día me escapé temprano del trabajo.”
-John, de Parkersburg, WV

Y lo peor del Día de San Valentín:


No estaba en las cartas
“En mi grupo de amigos, había un chico que verdaderamente me gustaba, y llegamos a ser muy buenos compañeros. El Día de San Valentín se aproximaba, y ninguno de los dos estaba saliendo con nadie más. Yo me emocioné mucho cuando él toco a mi puerta sosteniendo una adorable tarjeta de San Valentín escrita a mano. Incluso él le había pegado macarrones a la tarjeta, como lo hacen los niños en la primaria. Me la mostró, y cuando estaba a punto de decirle gracias y darle un abrazo, él dijo: ‘¿Crees que a Kate le guste?’ Kate era una amiga que teníamos en común de la que él estaba enamorado. De alguna forma yo mantuve la compostura hasta que él se fue. Después comencé a sumergirme en lo que hasta ahora ha sido mi peor día de San Valentín.”
-Christine, de Cleveland, OH

Un breve cambio en la relación
“Un chico me invitó a cenar para festejar el día de San Valentín. Cuando llegó la cuenta, él saco de su bolsillo tres paquetes de monedas de 25 centavos y uno de monedas de diez centavos. Después los abrió y comenzó a contar las monedas sobre la mesa. Cuando regresó el mesero, él estaba tan consternado como yo. Tuvo que llamar a un ayudante para poder llevarse todo el cambio a la caja. ¿Su razón? ‘Me quería deshacer del cambio’. Esto realmente me hizo sentir muy especial.”

-Amanda, de Sacramento, CA

No fue necesario leer todas las líneas
“Hace unos años, por casualidad, estuve saliendo con un chico por algunos meses, y en ese momento creí estar lista para una relación seria. El Día de San Valentín estaba por llegar, y pensé que tal vez había llegado el momento. Realmente me esforcé en encontrarle un regalo genial: una excepcional fotografía en blanco y negro de uno de sus músicos favoritos. Él también me compró un regalo, y una tarjeta. Abrí la tarjeta y decía: ‘Feliz Día de San Valentín... ¿podemos ser sólo amigos?’ Nunca supe qué era el regalo porque inmediatamente se lo aventé y me fui.”
-Alli, de Philadelphia, PA

Mi Valentín sangriento
“Salí con una chica el Día de San Valentín, después de haber estado saliendo con ella durante algunas semanas. La relación iba bastante bien, hasta llegamos a su casa y comenzamos a besarnos en la entrada. Ella se alejó de mí porque sintió algo en su cara. Cuando abrí los ojos, vi que había sangre resbalando por sus mejillas. Yo siempre he tenido problemas de derrames nasales, y esto me pasó ¡justo cuando nos estábamos besando! Ella actuó como si no hubiera sido gran cosa, pero nunca volví a saber de ella. Y creo que no la culpo del todo.”
-Steve, de St. Louis, MO

Tal vez es mejor llamar primero
“Llevaba tiempo coqueteando con una chica a larga distancia y decidí sorprenderla el Día de San Valentín, apareciéndome en su puerta. Por medio de algunas preguntas sutiles, llegue a descubrir cuál era su horario. Sabía cuando ella estaría en casa, así que decidí llegar temprano en la mañana antes de que ella saliera. Me presenté con flores y pensando en la reservación de la cena que había hecho en un restaurante elegante para esa noche. Entré a su edificio de departamentos, tomé el ascensor hasta su piso, y justo cuando iba a tocar a su puerta ésta se abrió. Ahí estaba ella... besando a otro hombre con quien obviamente acababa de pasar la noche. Cuando ella me vio, dijo: ‘¡Dios mío!’, y ya no alcancé a escuchar el resto, pues me fui de ahí tan rápido como pude.

 

 

 

 

Publicidad | Vea su anuncio aquí

Publicidad | Vea su anuncio aquí