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  • Sexo y relaciones  de pareja
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Adiós estrés con sexo: los beneficios del sexo

Hacerlo diariamente, en repetidas ocasiones, durante un periodo de dos semanas, reduce considerablemente la liberación de cortisol (la hormona que produce el estrés). En otras palabras, disminuye los niveles de estrés. Esa fue la conclusión a la que llegó un grupo de investigadores del Instituto de Neurociencia de la Universidad de Princeton.
Ahora numerosos expertos, afirman con respaldo de los datos científicos, que la palabra sexo, se escribe con “S” de salud.
Cada vez más investigaciones médicas confirman que el coito y sus preliminares no sólo son una de las actividades más placenteras que existen –si no lo fueran no quedaría garantizada la reproducción de la especie humana- sino también una de las prácticas más saludables para el cuerpo, la psique y las emociones.
Adelgaza, reduce el estrés, beneficia el corazón, tonifica los músculos. Hay muchas buenas razones para hacer el amor con frecuencia. Además es el ejercicio que más se disfruta y menos cuesta.... si se tiene pareja.
Según los terapeutas sexuales, si a la actividad sexual se le unen una alimentación sana y ejercicios regulares, se obtiene un seguro de vida para aliviar numerosos males psicológicos y físicos.
De acuerdo a un estudio realizado por la empresa Bayer Healthcare, el 75.5 por ciento de la gente que no disfruta de una buena calidad de vida sexual, es más propensa a sufrir desórdenes de ansiedad, depresión e incluso alcoholismo. Además de sus comprobados efectos psicológicos, como elevar la autoestima y reducir el estrés, el sexo es sano para el organismo.
El deseo sexual hace que el organismo libere más hormonas, las cuales contribuyen a que se eleve la producción de las células inmunológicas que tienen una actividad contra los gérmenes.
Fortalece las defensas orgánicas. El deseo sexual provoca que el organismo libere una mayor cantidad de hormonas, como la testosterona, los estrógenos y la adrenalina, las cuales a su vez contribuyen a que se eleve la producción de las células inmunológicas que tienen una actividad contra los gérmenes, sustancias tóxicas del ambiente y alteraciones celulares.
Ayuda a perder peso. En Estados Unidos se ha popularizado la “dieta sexual” que propone adelgazar sin dejar de comer lo que más nos gusta y haciendo lo que más nos apetece a la inmensa mayoría de los seres humanos: ¡el amor!.
Aumenta la lozanía de la piel. Cuando las hormonas sexuales se estimulan, las glándulas sudoríparas segregan más agua y aceites naturales, lo cual contribuye a hidratar y proteger la epidermis. Asimismo, cuando se produce el orgasmo aumenta la oxigenación de todos los tejidos, mejorando la circulación sanguínea y los nutrientes que llegan a los poros, además de tener un efecto positivo sobre la celulitis.
Beneficia tu salud cardiovascular. Cuando se produce el clímax sexual, se liberan abundantes endorfinas, unos compuestos hormonales placenteros, que entre otras funciones ayudan a relajar las paredes de las venas, arterias y vasos sanguíneos, facilitando el paso de la sangre y evitando su deterioro. Ello tiene un efecto protector contra el infarto de miocardio y la arteriosclerosis.
Tonifica los músculos. Los movimientos que se realizan durante el acto sexual “ponen a trabajar” la musculatura de la pelvis, los glúteos, los brazos, los muslos, el cuello y el abdomen, entre otros, ayudando a endurecerlos y vigorizarlos. El sexo puede considerarse un ejercicio aeróbico, como andar o nadar, con todos los beneficios que esta gimnasia supone.
“El sexo es una trampa de la naturaleza para no extinguirse”, afirmaba el filosofo alemán Friedrich Nietzsche, mientras que para el actor, director y escritor estadounidense Woody Allen “es lo más divertido que se puede hacer sin reír”.

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