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Ir o no a terapia sexual

¿Necesitas ir a terapia? Generalmente las personas que experimentan preocupación por la excitación, la satisfacción o el acto sexual mismo, son candidatos a la terapia sexual, explica la American Association of Sex Educators, Counselors, and Therapists (AASECT). Sin embargo, aclara la AASECT, más allá de un "tipo" de persona que va a terapia, existen razones importantes por las cuales sería bueno visitar a un terapeuta sexual. Conócelas a continuación.
Peleas por sexo Las discusiones matrimoniales son normales e incluso sanas pero cuando la causa es el sexo, puede dañar seriamente tu relación. "Pelear acerca de hacer el amor no es normal. Es una señal de que algo fuerte está pasando en la relación y se requiere ayuda de un especialista", explica Stephanie Buehler, terapeuta sexual certificada y directora deThe Buehler Institute.
El deseo desapareció Si no te sientes compenetrado con tu pareja antes, durante o después de hacer el amor, muy probablemente no disfrutas como antes de la intimidad tanto física como emocional con tu pareja. En este caso, el terapeuta sexual puede ayudarlos para que vuelvan a estar en sintonía. "A veces toma de seis a doce sesiones, otras hasta un año, dependiendo de qué tan complejo sea el problema y el alejamiento", señala Buehler.
Sientes ansiedad y frustración El sexo debería ser el regalo más maravilloso entre dos personas que se aman, explica Mary Jo Fay, autora de Please Dear, Not Tonight: The Truth About Women and Sex. Pero si al hacer el amor sientes ansiedad, miedo y frustración, es mejor encontrar qué es lo que está ocasionando estos sentimientos lo antes posible. "Será más fácil resolver el problema cuando es pequeño que cuando ya no se puede hacer nada", asegura Jo Fay.
No llegan al orgasmo Juan Carlos Paredes, médico certificado del South Beach Clinic, opina que si el problema es la disfunción erectil, lo primero es ir con un médico y no un terapeuta. "La terapia sexual es más para aquellos que tienen quejas sobre su satisfacción sexual". Y añade el sexólogo Brian Parker que el problema más común en las mujeres es la falta de deseo, o anorgasmia. "Algunas de ellas aunque quieran ser sexuales, nunca se logran sentir con ánimo".
De pronto son incompatibles Si tu pareja se queja de la forma en que le haces el amor, o uno quiere más sexo que el otro, la solución no es culparse mutuamente sobre ello, sino acudir con un experto para aprender a negociar lo que necesitan y quieren. La doctora Buehler aclara que "a veces la pareja necesita aprender a no ser tan demandante con el otro. Ahí es donde entra el terapeuta, en sugerirles técnicas para que ambos puedan llegar al clímax".
Hay incomodidad en la relación Sentir dolor durante el acto sexual no es normal y, sin embargo, 10 por ciento de las mujeres lo experimentan, de acuerdo con The Buehler Institute. La mayoría de las causas son infecciones que pueden diagnosticarse y resolverse sólo acudiendo con un experto. Un terapeuta sexual puede enseñarles técnicas de relajación, visualización y el uso de dilatadores para que la relación sea más confortable para ambos.
Vas de relación en relación Cuando te das cuenta que por culpa del sexo todas tus relaciones han terminado, tu próxima parada debería ser con un terapeuta y no otra cita amorosa. "No es justo que cargues con esa maleta de errores de relación en relación, tratando de ocultar que tienes un problema", asegura Mary Jo Fay. Si no disfrutas del sexo, no puedes tener un orgasmo o tienes disfunción eréctil, entonces busca ayuda.
Dudas sobre tu identidad sexual Una de las causas por las que algunas parejas asisten con un terapeuta es que, de pronto, alguno de los dos se siente confundido respecto a su identidad sexual, observa Mary Jo Fay. Los síntomas esenciales son el malestar o inadecuación respecto a su propio sexo y un pensamiento recurrente a dudar sobre la preferencia del sexo de su pareja. En este caso, necesitan la ayuda de un experto para trabajar con sus emociones y deseos.
Tienes adicciones sexuales Las obsesiones sexuales son consideradas como tal cuando interfieren en una relación sexual normal y afectan el funcionamiento emocional de la pareja. Según Sex Addicts Anonymous, cuando la masturbación, pornografía, o algún comportamiento sexual se vuelve peligroso, entonces se puede hablar de una adicción. El Instituto Buehler señala que con la ayuda de un terapeuta, la pareja se dará cuenta de su comportamiento y podrá conseguir herramientas para resolver su problema.
Hay cambios en tu vida Después de un embarazo o de sufrir alguna enfermedad que ocasiona cambios tanto físicos como hormonales, la pareja puede no saber cómo reavivar la pasión. Con la ayuda de un terapeuta ambos aprenderán a reconectarse con su pareja a pesar de los cambios o limitaciones. Si no sabes con quién acudir, puedes visitar el sitio en Internet de American Association of Sexuality Educators, Counselors and Therapists, donde encontrarás una lista de especialistas en tu ciudad.

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