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Qué hacer si eres el infiel o eres el engañado

Cuando ha ocurrido una infidelidad, tanto si eres el engañado o eres el infiel, llegas a sentir que no hay salida. Es muy complicado saber cómo reaccionar correctamente en estas cuestiones.
Muchas veces se comenten errores que terminan arruinándolo por completo. Descubre qué hacer si te encuentras en esta situación, si eres a quien ‘le pusieron el cuerno’ o si eres el adúltero.
La psicoterapeuta Lizi Rodríguez te explica cuáles son los tipos de infidelidades, así es, no todas son iguales, algunas son más graves que otras y se dan por diferentes razones.
Primero está la aventura extramarital física. Producto de curiosidad u oportunidad. El infiel tiene ganas de experimentar algo con una persona que no es su pareja y se cataloga como “aventura” porque no está involucrado un aspecto emocional.
La infidelidad emocional. En donde la persona se involucra afectivamente con la amante.
La infidelidad por insatisfacción con la pareja. La persona busca en el amante una cualidad o característica de la que carece la pareja estable.
Y también están los adictos a las infidelidades. Son seres incapaces de guardar lealtad o compromiso y el deseo sexual les resulta incontrolable. Se trata de ‘Donjuanes’ cuyas dudas sobre su virilidad los lleva a recurrir a un encuentro sexual tras otro para comprobar su ego de hombre.
En el caso de las mujeres el miedo a sentirse o verse viejas las hace buscar compulsivamente involucrarse con hombres mas jóvenes. Hay casos de infidelidad en la que los infieles inducen esta situación con el objeto de salvar el matrimonio.
En esos casos, son personas que se sienten no escuchadas o atendidas por sus parejas hacen que su pareja se entere de lo mal que se sienten y hacerle saber que hay alguien más esperando.
Ahora ¿cómo debes reaccionar ante una infidelidad si eres quine fue engañado? Antes que nada, debes calmarte e intentar restablecer tu equilibrio emocional.
Debes saber que no arreglarás nada si en un arranque de celos, te lanzas con golpes sobre tu pareja, aparte de que te verás muy mal, sólo empeorarás las cosas.
No tomes decisiones definitivas en medio de la tormenta. Al igual que el anterior, precipitarte no te ayudará en nada, sobretodo porque cuando eres engañado, los sentimientos de ira y decepción invaden tu persona. Espera a que haya pasado un poco de tiempo y verás las cosas con mayor claridad y madures.
Evalúa lo bueno de la relación antes de la infidelidad. Para muchos es muy fácil decir que todo en el matrimonio fue un fiasco aunque, hasta el momento del error de la pareja, todo haya ido bien, esto también ocurre a la inversa, se llega a creer que la relación todavía se puede salvar cuando desde el principio todo ha dado muestras de lo contrario. Dale la dimensión correcta a las cosas y sobre ello reflexiona el futuro de la relación.
Pese a todo, reconoce que existen problemas muy serios de fondo en la relación, y si decides que vale la pena continuar debes ser aún más fuerte y enfrentarte con dignidad y valor a los complejos de “si lo hizo una vez, lo volverá a hacer”, “ya no le gusto” y cambiarlos por confianza en ti mismo y en tu pareja.
Si el caso es que tú eres el infiel, lo primero que debes hacer es romper la relación con el o la amante. Es obvio que si quieres recuperar a tu pareja debes decirle adiós a ese nefasto error y dejarlo atrás.
Admitir, mostrar arrepentimiento y poner todo el empeño para enmendar la situación. Recuerda, tú fuiste quien traicionó al otro, la falta es tuya así que lo menos que debes hacer es poner todo de tu parte para recuperar el amor y la confianza de tu pareja.
Ventilar el dolor, sí, te tocará recibir muchos golpes (no literalmente) por tus actos pero reflexiona que detrás de esa infidelidad había algo más, que tanto tú como tu pareja deben atender, se vale que hablen de absolutamente todo, es el momento de abrirse para ventilar aquello que debió salir a la luz hace mucho.
Por último, debes entender que sólo el paso del tiempo, una dosis alta de madurez y mucho dialogo pueden hacer que sane el dolor. En esta situación hay mucho camino por recorrer, para nada será fácil, ni para ti ni para el otro pero, de salir de este trago amargo, la relación puede salvarse y mejorar mucho.
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