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Descubre si tu pareja tiene futuro

Si tu pareja funciona solo cuando las cosas van bien, es hora de que te plantees una ruptura - EFE

¿Ante un problema, cualquiera de las partes puede contar con el otro o sentirse apoyado, o esto sucede sólo si está implicado en algún sentido? ¿Después de una discusión fuerte, se reparten las responsabilidades y se hace algún tipo de pacto para no cometer el mismo error, o siempre hay que buscar un culpable?

Los apoyos mutuos y soluciones negociadas son un buen indicio respecto de la marcha y el provenir de una relación de pareja.

Otro buen indicador es la manera en que se afrontan los inconvenientes sexuales, por ejemplo el "enfriamiento" de las relaciones: hablar sobre el asunto siempre que sea necesario, es un signo de fortaleza de la relación, mientras que no decir nada porque se desconfía de la reacción del otro o "nunca se habla de sexo" suele ser un síntoma preocupante.

Ni siquiera el mejor adivino equipado con la mejor bola de cristal, puede anticipar con absoluta certeza el futuro de una pareja, pero teniendo claro ciertos puntos y manteniéndose atento lo que ocurre actualmente en la relación se pueden vislumbrar qué posibilidades existen de que el amor sea duradero.

Aunque te cueste, procura ser realista.La mayoría de la gente idealiza el amor por la educación que ha recibido y la cultura que le rodea: las películas invitan a soñar con relaciones románticas o con "medias naranjas" destinadas a encontrarse y las canciones dicen cosas como "sin ti no soy nada" o "era nadie hasta que te conocí…".

Cuando uno se enamora suele adaptar su comportamiento a las expectativas que tiene respecto de la otra persona, o a la idea romántica que se ha construido sobre el amor, pero tarde o temprano, aflorará la propia personalidad, y también las primeras decepciones, si el otro no se ajusta a lo que se soñaba.

Evita "tirar la toalla" de entrada. Darse por vencido ante la primera diferencia importante que surja con su pareja no es ninguna solución, ya que las relaciones ni las personas son perfectas. Para mejorarlas hace falta un trabajo duro y perseverante. Las parejas se construyen día a día y por ambas partes, esforzándose por vigilar las cosas que las debilitan y potenciando lo que refuerza el amor.

Puede que esto acabe con la idea romántica de l amor, pero evitará sorpresas más adelante, porque como ha afirmado con tanta ironía como sabiduría la escritora Gloria Fuertes "Si su noviazgo es comedia, su matrimonio será drama".

Conoce la biografía amorosa de tu pareja. "Nos metemos en relaciones sin sentido porque a menudo nos guiamos por nuestros corazones en vez de por nuestra cabeza, y nos sentimos atraídos por el físico de alguien, en vez de por su forma de ser" señala Steve Scott, autor de "Aconsejado por un millonario."

La psicoterapeuta neoyorquina Marilyn Graman, autora del libro "Los príncipes no existen y otras cosas que tu madre nunca te dijo", añade que "muchas veces no buscamos la información suficiente acerca de la otra persona cuando empezamos a salir.

"Es importante conocer el pasado amoroso de alguien, porque tiene mucho que ver con cómo se comportará en el futuro", dice.

Para conocer a tu pareja conviene reflexionar sobre lo siguiente: ¿Ha tenido alguna relación larga o la mayoría de sus relaciones han sido cortas? ¿Hace planes para un futuro próximo, sólo con uno o dos meses de antelación? ¿Habla de tener una relación larga o de matrimonio? ¿Hay alguna referencia en sus conversaciones acerca de cómo le gustaría que fuese una relación seria o el matrimonio?

Además, las disputas indican la salud de la relación. Son positivas cuando persiguen un acuerdo o una solución, sin violencia, insultos ni humillaciones, sirven para que la relación funcione, como un nexo de atracción para revivir la sexualidad, o por el placer que supone la reconciliación posterior.

En cambio, pueden ser negativas si involucran a terceras personas para conseguir un fin o implican una crítica constante, la infravaloración o juicios personales sobre la otra persona, o recurren al chantaje psicológico, recurriendo a frases del tipo "si no haces esto, dejo de hacer aquello...".

También son una señal de que algo va muy mal cuando terminan con un silencio, dando la callada por respuesta ó haciendo caso omiso del otro para minar su paciencia con la indiferencia.

Finalmente, las riñas son un punto de no retorno cuando comienzan exigiendo a la pareja concesiones que aquella no está dispuesta a dar, cuando se reacciona siempre negando para no perder la batalla o cediendo para no discutir más, y cuando en vez de sugerir se intenta imponer algo al otro o doblegarlo.

Para ayudar a decidir si conviene continuar con la pareja o decir basta, es aconsejable responderse una serie de preguntas: .

¿La relación significa lo mismo para ambos?: puede que uno busque estabilidad y comprensión, y el otro, a pasión y aventura.

¿Tienen intereses u objetivos que se puedan compartir?.

¿Estás dispuesta/o a hacer todo lo posible para resolver los conflictos que te han llevado a pensar en separarte?.

¿Crees que si pones fin a su relación tendrá pocas posibilidades de establecer un nuevo vínculo sentimental con otra persona?

El deterioro se debe más a motivos prácticos de convivencia que a razones emocionales, como la falta de amor ó pasión?.

¿Los beneficios que obtienes por seguir superan a sus costos?

Si la respuesta a la mayoría de estos interrogantes es afirmativa, la pareja tiene muchas posibilidades de salvarse y proseguir una relación satisfactoria una vez resueltas sus diferencias.