Los diez mitos del amor

A él no le interesa la literatura, tiene prejuicios con los gay, cree que la familia es una pesada cadena, su meta es hacer dinero y es republicano. Ella es más liberal, adora leer, tiene amigos homosexuales, considera lo material secundario y le gustaría formar una familia. Pero terminan enamorados, porque los opuestos se atraen y acaban en romances eternos. ¿Te parece una historia conocida?

La verdad es que el cuento de los opuestos felices es nada más que eso: un cuento que vemos en películas de cine y en libros sobre romances. Pero la cruda realidad es distinta. Los opuestos pueden atraerse, pero a la larga, si piensan diferente en todo, terminarán separándose por proyectos de vida no compatibles.

Entonces ¿por qué tenemos tantos conceptos errados sobre el amor? Por ejemplo, creemos que el hombre siempre es menos romántico que la mujer, cuando los especialistas aseguran que puede ser al revés. O que irse a la cama enfadados es malísimo para la pareja, cuando lo más sano es dormir y discutir las cosas con más claridad.

"Existen muchos mitos sobre el amor que vienen desde hace largo tiempo", dice la doctora Terri Orbuch, una psicóloga bautizada por sus fans como "la doctora del amor". "Estos falsos conceptos han pasado de generación en generación, de amigos a amigos y de parientes a parientes", explica.

Para peor, señala Orbuch, las revistas, los libros, las series de televisión y el cine alimentan todos esos errores que nos llevan a la frustración y a veces nos hacen soportar relaciones que directamente no van. "Estos mitos sabotean las relaciones, porque nos hacen tener falsas expectativas", afirma.

"Es muy importante que la gente sepa que esos mitos son falsos para que aprenda a tener relaciones sanas y duraderas", señala. Deja de lado esos dichos populares que te han acompañado de por vida y toma nota.

Terri Orbuch, autora de cinco libros sobre relaciones de pareja, asegura que estos son los diez mitos que debemos desterrar. Toma nota si quieres que la pareja vaya bien:

Ir a la cama enfadados es malo. Dicen las abuelas que es mejor resolver los problemas antes de acostarse. Olvídalo. Lo peor, asegura la especialista, es discutir cansados y con el enfado del momento. Es más productivo descansar y hablar las cosas al otro día y desde otra perspectiva.

Los opuestos se atraen: nada más erróneo. Puede que duren un revolcón, pero las investigaciones demuestran que las relaciones duraderas se sustentan en intereses comunes.

Las mujeres se enamoran más rápido. Si él no te dice te quiero, tú aguantas porque seguramente el hombre tarda más en enamorarse. Pues no te engañes a ti misma. Los estudios demuestran que el hombre no sólo se involucra antes, sino que cree en el amor a primera vista más que la mujer.

Si hay conflicto, el matrimonio naufraga. Pues no. Los buenos matrimonios no son los que no pelean nunca, explica Orbuch, sino los que saben resolver las diferencias a lo largo del tiempo. Cada problema que se supera, fortalece el vínculo.

Si te cela, es porque le importas. Los celos no son in signo de amor intenso. Si él o ella te hace escenas de celos, dile que vaya a un psicólogo. Se trata más de un problema de seguridad personal que de cariño (a menos que alguno dé motivos, claro está).

Pasión y matrimonio no combinan. No necesariamente. Lo primero es saber que la pasión de los primeros revolcones no le dura a nadie. Pero existen cientos de formas de mantener viva la llama. Se trata de no dejarse estar, de no bajar los brazos y de intentar hacer cosas nuevas siempre.

Ellas necesitan más gestos románticos. La realidad, asegura Orbuch, es que los hombres suelen ser más románticos. A ellos les encanta que los esperen con una cena especial o que les den una sorpresa, mientras que ellas necesitan más de apoyo espiritual y de la contención de su pareja.

Las parejas pueden hablarlo todo. Mentira. No hay que irse por la borda y contar cosas fuera de lugar o que hieran al otro. Mantener un balance entre la confianza y la discreción es fundamental. Para hablar de tus problemas menstruales o de un ex novio están tus amigas. Para hablar del cuerpo de tu ex o confesar una fantasía oculta, están tus amigos.

Con el tiempo, el enamoramiento deja de ser importante. Al contrario. A medida que una pareja sana vive cosas y supera conflictos, el amor se fortalece.

Tener vidas separadas mantiene la relación sana. Que cada cual tenga sus actividades y sus amistades es una cosa, pero que no se involucren y tengan salidas y vacaciones por separado es otra. Lo cierto es que hacer cosas de a dos, tener aficiones en común y compartir amigos fortalece las relaciones y hace que los matrimonios duren más.