¿Quieres llevarlo al altar?

¿Soltero o casado?

Si quieres llevarlo al altar, no le des seguridad. A ellos les gusta sentir que están de caza - EFE

¿Piensas que los hombres sólo se casan con mujeres vivas que saben mover bien sus fichas? ¿Te preguntas qué tienen ellas que no tengas tú, que eres una buena chica? ¿Sientes que lograr un compromiso serio con la especie masculina es misión imposible? Pues no te desalientes. Los hombres, dice un nuevo estudio, sí quieren casarse y tener a una compañera, pero antes necesitan de ciertos estímulos que les hagan creer que siempre están a la caza.

Luego de entrevistar a cientos y cientos de hombres, la escritora Sherry Argov concluyó que lo que más espanta a los hombres es…ser una mujer fácil de domar. Es decir, una chica dependiente, dispuesta y demasiado atenta con su pareja. En su nuevo libro, Why men marry bitches (Por qué los hombres se casan con zorras), Argov revela qué necesitan ellos para animarse a un compromiso y para no perder el interés.

Antes que nada, debes saber que una mujer sumisa o que deja entrever que para ella la relación es todo, no hace más que alejar a los hombres. Si quieres mantener el interés de ese señor, aconseja Argov, es imprescindible que tengas confianza en ti misma, que le dejes saber que tienes una vida aparte y que no todo empieza y termina en él. La idea de que te puede perder es el mejor afrodisíaco.

"A las mujeres nos han engañado. El modelo de sumisa en busca del amor no sirve: ellos prefieren a alguien que piense por sí misma, no a una chica a la que le guste que le dirijan cada paso que da", asegura Argot. "Los hombres el desafío mental que representa una chica capaz de patear el tablero en cualquier momento".

Así que toma nota: si quieres conservarlo al lado, debes tenerlo alerta todo el tiempo. Un hombre que se relaja y que no tiene más desafíos es un hombre aburrido. Es decir, un marido abúlico o un candidato que nunca se animará a dar el paso.

Pero ¿cómo lograr ese desafío mental? Ante todo, no le des demasiada seguridad: la autora dice que si le das garantías o le das todo en bandeja él sentirá cierto rechazo. Misterios de la mente masculina a los que debes estar atenta.

Cuando quieras que un candidato salga huyendo para no volver, no tienes más que decirle que deseas un compromiso de por vida y que sueñas con una casa llena de hijos. En su exhaustivo estudio, Argov descubrió que hay una cosa que los horroriza: darse cuenta que a una lo que le gusta es la idea de casamiento.

"En las entrevistas dijeron que a veces creen que las mujeres más que enamoradas de ellos, están enamoradas del casamiento en sí y de lo que representa", dice la especialista. Si te obsesionas demasiado por saber a dónde va tu relación y se lo haces saber, él creerá que eres una de esas chicas que se desesperan con llegar al altar, no importa con quién.

Así que tienes que estar tranquila, relajada y no mostrarte obsesionada. Lo óptimo, asegura la especialista, es que ellos crean que son los que toman la iniciativa para casarse y los que te piden compromiso. ¿Difícil? Pues sí, pero con un poco de sutileza se puede.

Para lograr que él quiera llevarte al altar y que encima te lo proponga, nunca debes dejar de ser una mujer intrigante. Recuerda que el macho es cazador, y en cuanto cuelga las armas se aburre como un lirón. Si le das demasiada seguridad, estás perdida.

Por eso, la especialista recomienda que, aunque estés loca por alguien, mantengas aparte tus aficiones, tus amigos, tu trabajo, e incluso, un dinerillo que te permita hacer lo que quieras –incluso abandonarlo- aunque ya estés casada. Tú debes tener algunas zonas desconocidas para él, algunos misterios que le hagan sentir que no tiene que resignar sus instintos de cazador.

No es tarea fácil mantener enamorado a un hombre, y menos llevarlo al altar. Pero si ellos se casan con "zorras" independientes y no demasiado sumisas, por algo será. No seas la buena de la película, la que se desvive por él y la que lo espera siempre con la comidita. Recuerda que si se siente demasiado atendido se aburrirá. Por eso, sigue estos consejos:

Mantén el misterio. No permitas que él sepa todo de ti y deja que haya algo de intriga. Recuerda que para contar todo sobre tu vida con pelos y señales tienes a tus amigas.

No le pidas seguridad. Analiza si te da seguridad, pero no se la pidas verbalmente. Si lo haces encenderás un mecanismo masculino que les indica que deben correr antes de que sea tarde.

No dejes que el piense que te tiene en la palma de su mano. A veces di que no. Por ejemplo, si te invita una noche a cenar, di que no puedes porque tienes otro plan. Eso te suma muchos puntos.

Conserva tus actividades. Déjale ver que hay un mundo aparte de él. No sabes cómo lo excitará eso, aunque se haga el celoso.

En las primeras citas, no lo abordes tú. Deja que se sienta un conquistador y hazte rogar un poco. Haz que sienta que está conquistando algo.

No hagas escenas histéricas. Si llega tarde a las citas o mira a otras mujeres, no te pongas histérica ni le cuestiones todo a los gritos. Aplica la misma medicina: llega tarde tú y ponte a mirar otros hombres

Fuera celos. Muéstrate como una mujer superada y segura de sí misma. Si crees que es infiel, rompe con él, pero no amenaces.

No te muestres ansiosa por el matrimonio. Hazte la distraída, no le digas que quieres ser madre y que tu sueño es formar una familia. Recuerda que ningún hombre quiere ser padre hasta que lo es.

Diviértete. No lo reprendas todo el tiempo como si fueras su madre o su maestra de primer grado. Ríete con él. Recuerda que si te pareces a su mamá no querrá tener sexo contigo.

Renuévate. Proponle programas nuevos y evita caer en la rutina. Es el mejor antídoto contra el marido indiferente que sólo ve deportes en televisión.