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Amanda Boxtel, la mujer que camina con un esqueleto biónico

Luego de pasar más de 20 años en silla de ruedas por una paraplejia, esta mujer pudo volver a caminar con ayuda de un esqueleto biónico a su medida.
Gracias a una impresora de 3D, los médicos pudieron construirle un exoesqueleto robótico que ahora le permite andar por sí misma.
Amanda perdió la movilidad de la cintura a los pies luego de un accidente mientras esquiaba hace más de 20 años y cuando los médicos de principios de los 90 le dijeron que no volvería a caminar, ella jamás imagino que tendrían que retractarse al respecto.
Aunque el accidente la impidió para caminar, ella no desistió en su deporte favorito, pues aún con paraplejia continuaba practicándolo.
Incluso fue una representante para el encendido de la flama olímipica en 2002.
Lo que es claro es que Amanda nunca se dio por vencida.
Ahora ella puede caminar gracias a un esqueleto robótico, que es resultado de una impresora de 3D, algo que hace 20 años nadie hubiera siquiera imaginado.
Las empresas EKSO Bionics y 3D System crearon el modelo del esqueleto para que fuera con las medidas exactas del cuerpo de Amanda.
Su nuevo dispositivo está fabricado con materiales ligeros pero increíblemente resistentes.
Aunque la historia de Amanda parece sacada de una película de ciencia ficción, la medicina cada día nos da muestras de que la realidad supera a la fantasía.
Una de las grandes dificultades al crear este dispositivo fue que tenía que ser plenamente cómodo para el cuerpo de Amanda, pues no podía lastimar o rozar ningún órgano biológico.
Amanda ahora intenta recuperar el tiempo perdido y aprovechar al máximo cada una de sus experiencias.
Actualmente, además de aprovechar su 'nuevo cuerpo', ofrece pláticas para que el mundo conozca su historia y quizá encuentre esperanza, aún dentro de las circunstancias más difíciles.
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