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Curso de Astrología: Lección veintiuno, los eclipses

Eclipse lunar

Los aficionados a la astronomía tuvieron la madrugada del martes un regalo de Navidad adelantado: un eclipse lunar total.

- AFP

Los eclipses en la Carta Natal


En esta lección vamos a hacer un paréntesis dentro del estudio de los aspectos para concentrarnos en uno muy significativo, el eclipse, o sea la ocultación de un astro por otro.

La palabra eclipse quiere decir “desaparición, abandono” es un suceso en el que la luz procedente de un cuerpo celeste es bloqueada por otro. Normalmente se habla de eclipses del Sol y de la Luna, que ocurren solamente cuando el Sol y la Luna se alinean con la Tierra de una manera determinada. Esto ocurre durante algunas Lunas nuevas y Lunas llenas.

Sin embargo, también pueden ocurrir eclipses fuera del sistema Tierra-Luna. Por ejemplo, cuando la sombra de un satélite toca la superficie de un planeta, cuando un satélite pasa por la sombra de un planeta o cuando un satélite proyecta su sombra sobre otro satélite.

Los eclipses del sistema Tierra-Luna sólo pueden ocurrir cuando el Sol, la Tierra y la Luna se encuentran alineados. Estos eclipses se dividen en dos grupos:

•    Eclipse lunar - La Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, oscureciendo a esta última. La Luna entra en la zona de sombra de la Tierra. Recuerda que esto sólo puede ocurrir en luna llena. Los eclipses lunares se dividen a su vez en totales, parciales y penumbrales lo cual depende de si la Luna pasa en su totalidad o en parte por el cono de sombra proyectado por la Tierra, o únicamente lo hace por la zona de penumbra.

•    Eclipse solar - La Luna oscurece el Sol, interponiéndose entre éste y la Tierra. Esto sólo puede pasar en Luna nueva. Los eclipses solares se dividen a su vez en totales, parciales y anulares.

Para que ocurra esta alineación, es imprescindible que la Luna se encuentre en fase llena o nueva. A veces la Luna pasa por encima o debajo de la sombra terrestre, por lo que no se produce eclipse lunar, mientras que al encontrarse en el punto opuesto de la órbita, la sombra que proyecta pasa por encima o debajo de la Tierra.

La predicción de los eclipses

Los eclipses pueden predecirse de dos formas diferentes. Una de ellas, la más moderna, se hizo posible con el desarrollo de la informática y consiste en calcular con gran precisión las órbitas de la Tierra y la Luna, calculando así las posiciones exactas de sus sombras en cada momento, y registrando los momentos en que las sombras se proyectan sobre el otro astro.

La segunda forma, que es la que se ha utilizado desde la época de los asirios y babilónicos hasta nuestros días, consiste en anotar las repeticiones cíclicas de estos fenómenos. El ciclo más notable con que se repiten es el llamado ciclo Saros. Un Saros contiene 6585,3 días (18 años, 10 u 11 días y unas 8 horas), y tras este período se repiten circunstancias orbitales casi idénticas, por lo que se produce un eclipse muy similar, aunque desplazado unos 120° al oeste (por las 8 horas de diferencia, que hacen que la Tierra haya girado 1/3 de revolución).

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