Imágenes que perturban

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Un abrazo en tu sueño puede ser una discusión en la realidad - Photodisc

Desde que nacemos hasta que morimos cada noche vamos a dormir. Como promedio, contando la mayor cantidad de horas que necesitamos cuando somos muy pequeños para poder crecer, y las menos que dormimos al llegar la vejez, pasamos entre 7 y 8 horas al día en ese “maravilloso mundo de los sueños”, o sea, la tercera parte de nuestras vidas. Dicho de otra forma: si hoy tienes 30 años de edad significa que ¡has pasado diez años durmiendo!

Es como si cada noche nos lanzáramos a vivir en otro mundo. Inclusive, dentro de las disciplinas esotéricas se considera al sueño como “un ensayo de la muerte” ya que no nos damos cuenta cuando llegamos a ese estado, y la frase “el sueño eterno” describe con bastante exactitud lo que podría esperarnos una vez terminado nuestro ciclo vital.

En general la palabra sueño designa tanto el acto de dormir como el deseo de hacerlo, o sea tener sueño. El adjetivo correspondiente es onírico, del griego ónar, "ensueño". También llamamos sueño a cualquier anhelo o ilusión que moviliza a una persona. Sin embargo, soñar es la representación mental de imágenes, sonidos, pensamientos o sensaciones durante el sueño, generalmente de forma involuntaria. Este acto se produce durante una fase del sueño llamada fase REM (Movimiento Rápido de los Ojos, por sus siglas en inglés Rapid Eye Movement) que tiene lugar en el último tramo del ciclo del sueño y contrario a lo que mucha personas piensan y dicen “yo nunca sueño”, eso es falso. Siempre soñamos, lo que pasa es que no los recordamos todos.

Pero el hombre no es el único ser vivo con esta cualidad. Los animales también pasan por la fase REM del sueño aunque su experiencia subjetiva es difícil de determinar. Parece que los mamíferos son los animales con mayor probabilidad de soñar debido a su ciclo del sueño similar al humano. El animal que más tiempo pasa en fase REM durante el sueño es el armadillo.

En los sueños hay una actividad cerebral que crea imágenes que siempre nos han maravillado. Es como un gran almacén de recuerdos, ideas, pensamientos, todos unidos sin un orden aparente y desfilando frente a nosotros. Por eso se dice que verdaderamente es en el mundo de los sueños cuando somos realmente libres puesto que al soñar podemos estar volando o desnudos en medio de un lugar público sin que nadie se asombre, no existen las limitaciones de tiempo o espacio, ni los prejuicios, encontramos seres queridos ya fallecidos o tenemos visiones del futuro, entre muchas otras cosas fantásticas.

Todo esto ha intrigado fuertemente siempre a la humanidad. Se han elaborado muchas teorías y explicaciones. Inclusive grandes movimientos de arte y literatura como el Surrealismo que basaba en los sueños sus inspiraciones. El sicoanalista Sigmund Freud fue uno de los primeros investigadores que más se dedicó a tratar de interpretar las motivaciones de los sueños. ¿Por qué soñamos esto o aquello? ¿Qué nos indican los sueños? ¿Es cierto que son manifestaciones de nuestras represiones o inhibiciones, complejos, temores, potencialidades? ¿Podemos ver el futuro a través de los sueños, comunicarnos con otras personas que también están soñando?

Hoy se sabe que muchos sueños nos pueden advertir de problemas de salud, o de situaciones emocionales que tal vez ignoramos. Hay quien ve en ellos actos de clarividencia asociados con el tiempo y el espacio o avisos importantes. Por ejemplo, se asocia el “cosquilleo” en una pierna y la asociación que se hace en un sueño con “hormigas caminando sobre la piel” con problemas de la circulación.

No podemos olvidar que el cuerpo recoge todos esos signos y luego los va conformando caprichosamente para indicarnos, durante el sueño, alguna situación física o un problema latente que no acabamos de ver resuelto. De ahí ha surgido la gran simbología que trata de encontrar interpretaciones, aunque no todas son realmente creíbles.

Generalmente se clasifican muchos tipos de sueños. Hay algunos llamados “clarividentes” en los que se supone se puede ver algo del futuro para prevenir una situación que esté a punto de ocurrir. Otros hablan de “sueños proféticos” asociados a los anteriores en que se profetizan grandes eventos y que en la Antigüedad siempre ocuparon un lugar preferente dentro de los reinados y cortes. Por supuesto, hay que ser muy selectivos a la hora de adjudicarle a un sueño esa capacidad ya que muchas veces puede tratarse de una interpretación personal y subjetiva del que sueña basada en su tradición religiosa, sus ideas o su manera de ver la vida y que puede crear confusión y temor en los demás si quien lo afirma es alguien con determinado status dentro de una sociedad.

Están los llamados “sueños lúcidos” en los que el “soñador” se entrena mediante determinadas técnicas para soñar algo específico, son los llamados “oneronautas”. Es conveniente siempre llevar un Diario de los Sueños porque así podemos analizar qué relación existe entre lo que soñamos y lo que nos ocurre.

De todas maneras no podemos negar que esa tercera parte de nuestras vidas que pasamos durmiendo es algo más que unas cuantas horas de reposo para reponer energías y que una vez que sigamos profundizando dentro de ese mundo maravilloso prácticamente inexplorado aumentaremos en el conocimiento de nosotros mismos. Es paradójico ver como cada día nos lanzamos al espacio exterior, lanzamos sondas y cohetes al Cosmos y aprendemos más de las estrellas, y sin embargo, es tan poco, en comparación, lo que sabemos de nuestro mundo interior, y por supuesto, de ese inefable mundo de los sueños.

Abrazos: Soñar que estás abrazando a tu pareja puede significar que pronto habrá malos entendidos, broncas y desacuerdos derivados de una posible infidelidad.

Accidente: Puede ser una aviso ante posibles accidentes de tráfico en el futuro y debes tener más cuidado.

Gritos: Si en tu sueño no puedes gritar indica a veces problemas respiratorios.

Madre: Si sueñas con una conversación concreta que tienes con tu madre, representa un tema que te preocupa y que todavía no sabes cómo resolver.

Muerte: Soñar con la muerte de un ser querido indica que careces un aspecto o calidad representado por dicho ser.

Pájaros volando: Señal de prosperidad para el soñador. Sentido de libertad. Liberación del peso de las responsabilidades.

Uñas: Si sueñas que se rompe una uña significa que pretendes evitar una situación o una responsabilidad.

Volar: Casi siempre indica que quieres salir de la situación actual en que vives.

Zapato: Viejos zapatos en un sueño simbolizan el esfuerzo: a través de mucho trabajo lograrás tu objetivo. Soñar con zapatos nuevos significa que no deberías estar tan seguro de tu éxito.

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