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Mujeres asesinas reales, más crueles que las de ficción

Algunas cometieron sus crímenes debido a una grave enfermedad mental, otras por haber vivido eventos traumáticos de la infancia, otras “por amor” y unas más, por dinero, conoce los crímenes de estas mujeres que son verdaderas historias de terror.
Tenemos el caos de las hermanas satánicas. En el año 2000, en Argentina se descubrió el macabro crimen de Silvina y Gabriela Vázquez contra su propio padre. Cuando la policía acudió a la escena del crimen encontró el cuerpo de un hombre mayor desnudo en el piso rodeado por un charco de sangre. Sobre él, una joven, también desnuda, que no paraba de apuñalarlo con un cuchillo de cocina, mientras vociferaba: “Váyanse, esto no es real”, “Sal Satanás”, y “Mamita, mamita, ahora papito se va a volver bueno”, como si estuviera poseída.
La madre había fallecido años antes y la relación de ellas con el padre no era buena. Para buscar una solución ambas hermanas asistieron a un centro esotérico para aquella noche realizar un “ritual de purificación”. El cuerpo del padre, Juan Carlos Vázquez, a quienes ellas creían maldito como la casa, acabó con más de cien puñaladas y el rostro parcialmente mordisqueado. La investigación estableció que las hermanas padecían distintos grados de esquizofrenia no tratada, que el culto exacerbó y generó el psicótico y horripilante suceso.
En 1908, la casa de la granja de Belle Gunness (inmigrante noruega) en La Porte, Indiana, fue arrasada por un incendio. Sin embargo, la escena era más escalofriante que eso, las autoridades encontraron los restos calcinados de los hijos de Belle: Myrtle de 11 años, Lucy de 9 y Phillip de 5, junto al cadáver decapitado de una mujer. La policía acusó a uno de los empleados y amante de Belle, del crimen. Pero el caso se tronó aun más escabroso cuando un hombre que investigaba la desaparición de su hermano, condujo a la policía a desenterrar 40 cadáveres en los alrededores de la granja.
Así comenzó la leyenda de “Bella del Infierno”, una de las primeras asesinas seriales que se conocen. Se estima que eliminó a más de cuarenta personas entre 1896 y 1908, entre ellas a sus seis hijos, sus dos maridos, varios obreros y pretendientes. El motivo de sus crímenes era cobrar el seguro de vida de las víctimas. La policía nunca pudo determinar la identidad de la mujer decapitada, aunque la policía determinara que se trataba de Belle, varios testigos afirmaron haberla visto con vida 20 años después del incendio.
En Medellín, Colombia, entre los setentas y ochentas, Griselda Blanco, alias “La Madrina” fue el nombre del terror en esta localidad. Se dice que cuando tenía sólo 11 años en Medellín, Colombia, junto a un grupo de pequeños pordioseros, secuestró a un niño para pedir rescate. La familia no respondió a tiempo y Griselda le disparó.
A los 13 años se casó con el falsificador de documentos, Carlos Trujillo (traficante de inmigrantes), con quien tuvo tres hijos. Y a quien mató luego de una disputa por dinero luego de divorciarse. Tuvo un segundo esposo, Alberto Bravo (traficante de cocaína), a quien también mató. Igualmente su tercer esposo, Darío Sepúlveda, corrió la misma suerte, uno de sus sicarios. Su poder se sostenía en el terror, se le acusa de haber ordenado asesinar a más de 250 personas. Luego de cumplir 20 años de condena por narcotráfico y ser deportada a Colombia, fue asesinada por presuntos sicarios.
Dagmar Overbye fue una asesina en serie danesa, culpable de matar a 9 niños (inclusive a su propio hijo) entre 1913 y 1920 aunque se presume que en realidad fueron 25 niños. Su método era buscar el anuncio de una madre desesperada que, en su situación angustiosa, ofreciera una insignificante compensación económica a quien adoptara a su hijo, contactar a la madre llamándola, recibir al infante y la pequeña suma de dinero, esperar un rato después de la partida de la madre y finalmente, matar al infante estrangulándolo, ahogándolo o quemándolo en la chimenea, escondiéndolo el cadáver en el ático cuando fuese necesario.
El 3 de marzo de 1921 fue sentenciada a la pena de muerte pero posteriormente fue conmutada por la cadena perpetua. Su abogado basó su defensa en que Oberbye había sufrido abusos cuando era pequeña, pero eso no impresionó al juez. Murió en prisión el 6 de mayo de 1949 a la edad de 46 años. Los informes de su caso se pueden encontrar en Politihistorisk Museum (Museo de la Historia de la Policía) en Nørrebro, Copenhage e, incluso, forma parte del folklore danés.
El “Ángel Auschwitz” o “Ángel de la muerte” fue una legendaria asesina y principal criminal de guerra durante el holocausto nazi. Dotada de una gran belleza física, a los 19 años fue nombrada supervisora de prisioneros en Auschwitz.
Los supervivientes de los campos de concentración que testimoniaron la acusaron de asesinatos y torturas que revelan que Irma Grese era conocida por dejar que perros se lanzaran encima de las presas para devorarlas, asesinar a internas a tiros a sangre fría, torturar a niños, cometer abusos sexuales y palizas sádicas con látigo trenzado hasta provocar la muerte de las víctimas.
Tras la derrota de Alemania en la Segunda Guerra Mundial, sus crímenes la convirtieron en la mujer más joven en ser enviada a la horca bajo las leyes británicas, siendo ejecutada un 13 de diciembre de 1945 a sus 23 años. Tras su muerte, en su alojamiento se hallaron tres lámparas con las pantallas hechas de piel humana, probablemente de prisioneros despellejados por sus propias manos.
Aileen Carol Wuornos, fue una asesina en serie estadounidense que admitió haber matado a siete hombres en incidentes separados; todos ellos, afirmó, la violaron (o intentaron hacerlo) mientras trabajaba como prostituta.
Fue condenada a muerte en 1992 y posteriormente ejecutada por Inyección letal por el estado de Florida diez años después de su arresto y juicio posterior.
Otra espeluznante historia es la de Beverley Gail Allitt, la “enfermera de la muerte”, una asesina en serie inglesa, quien fue la coordinadora de la unidad de cuidados intensivos neonatal del Hospital Grantham y Kesteven, Lincolnshire y a quien encontraron culpable de asesinar a cuatro niños, de intentarlo con otros tres niños, y causar graves daños corporales a otros seis pequeños.
Los crímenes fueron cometidos entre febrero y abril de 1991 en dicho hospital, donde Allitt fue empleada y administró grandes dosis de insulina al menos a dos víctimas y una burbuja de aire de gran tamaño fue encontrada en el cuerpo de otro, pero la policía era incapaz de establecer cómo se llevaron a cabo los ataques puesto que Allitt pasaba desapercibida. En mayo de 1993, en Nottingham Crown Court, recibió 13 condenas a cadena perpetua por los horrendos crímenes.
Andrea Yates, una de las madres más despiadadas de la historia, se declaró inocente por razón de demencia, luego de que en 2001 cometió el terrible crimen de ahogar en la bañera de su casa a sus hijos Noah, de 7 años; John, de 5; y Mary, de 6 meses.
Además se presentó evidencia sobre el ahogamiento de los otros dos hijos: Paul, de 3 años; y Luke, de 2, pero Yates no fue acusada de esas muertes.
Sólo fue condenada por dos homicidios capitales y sentenciada a cadena perpetua en 2006.
Esta foto familiar de Yates, quedaría como una extraordinarias muestra de que la locura existe.
Martha Beck, era una desesperada mujer, enfermera de profesión, debido a su exceso de peso era muy desafortunada en el amor y no encontraba trabajo. Logró ser contratada en California en un hospital del Ejército. Tuvo un comportamiento sexual promiscuo y eventualmente quedó embarazada. Pero al no convencer al padre de que se casara con ella tuvo que regresarse a Florida. Para que poco después de que su hija naciera, se embarazara de Alfred Beck con quien se casó y se divorció seis meses después.
Desempleada y madre soltera de dos hijos, Beck escapó en un mundo de fantasías, comprando revistas de romance y novelas, y viendo películas románticas. En 1946, encontró empleo en el Hospital para Niños de Pensacola. Puso un anuncio de corazones solitarios en 1947, que Raymond Fernández luego respondió. Así fue como ambos se convirtieron se convirtieron en “Los Asesinos de los Corazones Solitarios" después de su arresto y juicio por asesinato en serie de 20 mujeres en 1949.
En 1963, Myra Hindley, se vuelve cómplice de su novio, Ian Brady, quien pierde interés en los robos de bancos y empieza una carrera como violador y asesino para satisfacer sus impulsos sexuales.
Con la ayuda de Hindley, Brady secuestra, viola, tortura y asesina a 3 niños y 2 adolescentes.
Myra se encargaba de llevar con engaños a los incautos a una pradera en la que no había testigo y ahí permitir que su pareja acabara con sus vidas de la forma más cruel. Inclusive, Myra se encargó de grabar los gritos y súplicas de una de las víctimas de tan sólo 10 años para guardar después la grabación como un horrible trofeo.
Susan Leigh Vaughan Smith, es otra de las madres más desalmadas. Fue condenada a cadena perpetua el 22 de julio de 1995, por el asesinato de sus hijos Michael Daniel Smith de 3 años y Alexander Tyler Smith, de 14 meses de edad, la noche del 25 de octubre de 1994. Esa noche, Smith colocó a los niños en la parte trasera del automóvil familiar y condujo hacia un camino de tierra rural, que estaba rodeado por un lago. Allí, puso el auto en un barranco y le quitó el freno de mano. El auto se hundió con los niños dentro, quienes se ahogaron.
El caso ganó fama internacional, luego de varias conferencias de prensa que ofreció Smith, llorando y diciendo que un hombre afroamericano había secuestrado el auto con sus hijos adentro. La realidad era que Smith tenía un amorío extramatrimonial con un hombre que la dejó mediante una carta en la que le explicaba que el problema en la relación eran sus hijos, lo que desencadeno un terrible odio hacia los pequeños y a su espantoso fin.
Rosemary Pauline West junto con su esposo y cómplice Fred West fueron condenados por el asesinato de 12 jóvenes mujeres (niñas entre ellas), muchos de ellos ocurridos en la casa de la pareja en Gloucester, Inglaterra. Denunciados en 1973 por la violación de una joven, no se detuvieron y siguieron son crímenes más horribles.
Rosemary y Fred secuestraban a jóvenes en las paradas de autobús en las afueras de Gloucester. Las encerraban en casa y, después de sodomizarlas, torturarlas y violarlas, las asesinaban. Las hijas que ambos concibieron con sus parejas anteriores en su propio matrimonio no se salvaron del infierno pues todas fueron violadas y torturadas en numerosas ocasiones para finalmente ser asesinadas por ellos mismos.
Leslie Van Houten fue sentenciada en 1969 a pasar el resto de sus días en la cárcel, formaba parte de la secta conocida como 'La familia Manson' y participó en diversos asesinatos con la sangre fría de cualquier psicópata. Bajo la influencia de uno de los asesinos más complejos de la historia, Charles Manson, ella y otras jóvenes de los suburbios californianos cometieron crímenes atroces.
Otra de las 'bellas' de la 'Familia', fue Susan Atkins, hija de padres alcohólicos y violentos, cayó rendida a los pies de Manson cuando se conocieron en una comunidad hippy. En 1969, ella y otros tres “familiares” recibieron la orden de ir al domicilio de Beverly Hills, de la actriz Sharon Tate, esposa del director Roman Polanski y embarazada de ocho meses, con cuchillos y un revólver, y matar a sus habitantes.
Nadie sobrevivió a ese macabro crimen. Susan Atkins afirmó ser ella quien le asestó 17 puñaladas a Sharon Tate, y, entre otras atrocidades, le seccionó los senos, y dejó que muriera desangrada. Cuanto más lloraba y suplicaba Sharon, más crueles era la asesina. No contenta con ello. Colgó el cadáver de su víctimas con una soga.
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