Tips para combatir la depresión navideña
¿Tiempo de paz y de amor?, ¿fechas entrañables? ¿días de reencuentro y felicidad? Es lo que representan las festividades navideñas para la mayoría de la gente. Pero en algunas personas traen una sensación de tristeza que ensombrece sus emociones.Efe reune aquí para tí algunas claves para llenarse de alegría de forma natural.
El retorno a los recuerdos de la infancia, el reencuentro con la familia, la evocación compartida de tiempos pasados,las sillas vacías de los seres queridos que ya no están, la enorme presión del entorno social que obliga a ser y mostrarse feliz a toda costa y casi 'por decreto', son algunos de los ingredientes emocionales presentes en las celebraciones festivas.
Las reuniones familiares que llegan con la última página del calendario de cada año son, para mucha gente, una causa de lágrimas, ansiedad y nerviosismo. Para ellas las Navidades suelen ser tristes en lugar de Felices Fiestas.
No existe una fórmula mágica y válida para todos para alcanzar la felicidad y ahuyentar la depresión navideña, pero algunos consejos de los expertos pueden ayudar a encontrar el camino, el entusiasmo y la energía necesarios, para levantar las copas y cantar los villancicos con más ganas de disfrutar:
Buena parte de las 'tristezas navideñas' se originan en los enfrentamientos que suelen surgir en las reuniones familiares. Para 'romper el hielo' y evitar problemas, plantea un tema de interés general sobre el que todos puedan opinar.De ese modo, conseguirás que todos participen en la conversación sin que nadie se sienta excluido ni se aburra.
Es preferible evitar los temas conflictivos, como la política, el fútbol o sacar a relucir las antiguas rencillas. Una charla superficial con algún comentario intrascendente, desvía la atención de los problemas e impide las diferencias de opinión.
Problemas de tráfico, codazos en las tiendas, consumismo desenfrenado, falta de sitio en los bares y restaurantes, discusiones con los vendedores, recados de último momento, visitas inesperadas e inoportunas... En lugar de amargarte con la infinidad de complicaciones que se producen durante las Fiestas, procura reírte de ellas.
Las Fiestas son fechas ideales para comunicarse con la gente, no sólo porque estar más abiertas al diálogo sino porque se sienten hermanadas debido a que comparten el espíritu navideño, sintetizado en ¿paz, amor y felicidad?
De la tragedia a la comedia sólo hay un paso. ¿Acaso no resulta cómico observar los gestos y gritos de la gente dentro sus coches cuando están atrapados en un atasco? El buen humor es un antídoto universal para la depresión. Un chiste divertido o la risa natural desactivan cualquier situación desagradable. Según algunos estudios, reírse durante un minuto equivale a 45 minutos de relajación.
Sentir que formas parte de un grupo es esencial para afirmar tu identidad y fortalecerte emocionalmente. Según el psiquiatra Luis Rojas Marcos, es aconsejable conversar con al menos siete personas cada día, porque es una buena estrategia para no sentirse aislado y prevenir los estados depresivos. Según algunas investigaciones de psicología experimental, las relaciones personales tienen un efecto más decisivo en el nivel de felicidad que el dinero o la salud.
Además de conocer gente, quedan muchos libros por leer, lugares que visitar, aventuras que vivir y experiencias que probar. La rutina y el aburrimiento suelen conducir al desgano y a la depresión. Sólo las cosas que no conoces pueden depararte satisfacciones insospechadas. En lugar de recurrir siempre al mismo menú, adornos y personas, año atrás año, durante las Fiestas, ¿por qué no intentas innovar?
Algunas personas sufren una sensación de tristeza por la época navideña. Aquí algunas claves para llenarse de alegría de forma natural.