Las rupturas de los famosos en 2010

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Los famosos que decidieron separarse en 2010

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El brindis más triste

Por: Julio Soria Florido

Eva Longoria, Sandra Bullock, Christina Aguilera o Sean Penn son algunos de los personajes públicos que han decidido finiquitar sus relaciones amorosas a lo largo de 2010, un año en el que las rupturas se han sucedido con inusitada frecuencia.

Según apuntan la gran mayoría de estudios y encuestas, el número de divorcios tiende a decaer durante periodos de crisis, máxime cuando se trata de una tan profunda como la que viene asolando las economías mundiales durante los últimos dos años. El coste del proceso, la división de los bienes compartidos, la posibilidad de perder el empleo o la incertidumbre de afrontar los gastos en solitario aparecen como los motivos más plausibles para explicar la disminución en los ceses de vida conyugal.

Todos esos condicionantes, claro, afectan menos cuando se tiene un bolsillo sin agujeros, bien repleto por los ingresos que reporta la actuación en una película, la grabación de un nuevo disco, la dirección de un programa televisivo de éxito o el formar parte de un conjunto deportivo de primer nivel.

Cuando los apuros financieros no son un obstáculo, ni tan siquiera una preocupación remota, resulta mucho más sencillo dar por ultimada una relación. Es el caso, por ejemplo, de la ruptura que más ruido mediático ha provocado a lo largo de los últimos días.

Eva descubrió los mensajes de Tony

Se desconoce si Eva Longoria muestra signos de desesperación, pero la bella actriz ha tomado la fulminante decisión de mandar a paseo al que había sido su marido desde 2007, el base francés Tony Parker. Las fuentes más fiables apuntan que a Longoria no le hicieron mucha gracia una serie de mensajes, subidos de tono, que encontró en el teléfono móvil de Parker. La destinataria no era otra que Erin Barry, ex esposa del también baloncestista Brent Barry, que había compartido vestuario con Parker en los Spurs de San Antonio.

Sin salir de los campos de juego, en este caso golfísticos, se encuentra uno de esos divorcios que no por esperados despiertan menos morbosidad, toda vez que la ruptura se reveló como una de las más escabrosas que recuerda la prensa planetaria. La modelo Elin Nordegren decidió, tras un estallido de rabia contenida, que ya no estaba dispuesta a seguir aguantando las infidelidades de Tiger Woods. Aunque no compartían techo desde varios meses antes, el divorcio no se oficializó hasta agosto de este año.

Las gradas de Stamford Bridge también se quedaron sin su pareja más glamurosa. El lateral izquierdo del Chelsea, Ashley Cole, disfrutó de una ajetreada vida extramarital hasta que su mujer, la cantante pop Cheryl Cole, consideró que no le compensaba seguir con un matrimonio que ya duraba cuatro años.

Los padres de Miley también se dicen adiós

Las fiestas navideñas tampoco serán demasiado felices en casa de Christina Aguilera, que puso fin a cinco años de convivencia con el productor Jordan Bratman debido a "diferencias irreconciliables". En todo caso, la separación se produjo en términos amistosos, como demuestra el hecho de que Aguilera y Bratman han decidido compartir la custodia de su hijo sin necesidad de acudir a los tribunales de justicia.

Todavía en el ámbito musical, Miley Cyrus acaba de sufrir el divorcio de sus progenitores, Billy Ray y Tish Cyrus. Conocida a nivel internacional gracias a su papel de Hannah Montana, la joven cantante ha contemplado la disolución de su estructura familiar debido al presunto "affaire" entre su madre y Bret Michaels, vocalista del grupo de hard rock Poison.

El cine sigue abonado a las rupturas No obstante, las disoluciones matrimoniales han encontrado su terreno más fértil en el universo cinematográfico. La 'Maldición del Oscar' no ha mostrado compasión alguna para Sandra Bullock, que en abril reveló la muerte de su vida en común con el que había sido su esposo durante los cinco años precedentes, el fabricante de motocicletas Jesse James.
El anuncio no pudo ser más rocambolesco, ya que la actriz presentó a su hijo adoptivo en la misma entrevista que confirmó su ruptura con James.

Las uniones más consolidadas también están expuestas a un repentino derrumbe de su estabilidad. Que se lo pregunten a Kate Winslet, quien formaba uno de los matrimonios más sólidos del "star system' hollywoodiense junto al director Sam Mendes. Tras siete años compartiendo cama, la pareja optó por tomar caminos separados, y a día de hoy se desconocen los motivos que provocaron su sorpresivo distanciamiento.

En el extremo opuesto se sitúa Sean Penn, un "enfant terrible" que desconoce el significado de "equilibrio. Sus peripecias, una y mil veces documentadas, remitieron durante los primeros compases de su relación con Robin Wright. Pero esa tranquilidad duró poco, y desde 2007 los rumores de separación sobrevolaron a la pareja hasta que se consumó la ruptura, el pasado mes de agosto.

Otra que vuelve a estar soltera es Halle Berry, que tras un lustro puso punto y final a su vínculo amoroso con el modelo Gabriel Aubry. La diferencia de edad -ella 43, él 34- parece haber sido la causa que terminó por hundir el enlace.

Más problemas, de carácter emocional en este caso, dieron al traste con el matrimonio de Jim Carrey. El histriónico actor atraviesa una prolongada depresión desde hace varios años, y sus continuos cambios de humor desquiciaron a la que había sido su compañera sentimental desde 2005, la actriz Jenny McCarthy.