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Evita comer rápido, le puede traer muchos problemas a tu cuerpo

Cómo evitar comer con prisa

El doctor Guerra Flecha aconseja para las grandes ocasiones gastronómicas, "no atiborrarse de líquido, porque el estómago no tiene capacidad digestiva",  ingerir "muy poca cantidad de  alimentos fuertemente grasos,  los más dañinos a la hora de hacer la digestión” y evitar "los alimentos muy voluminosos".

 “Comer dos platos y un postre en cinco minutos, no sólo asegura una mala digestión, sino que ocasiona problemas digestivos más serios a largo plazo. Es recomendable tomarse un mínimo de 20 minutos para comer a un ritmo adecuado y masticar correctamente, o al menos sin tensiones”, señala la nutricionista Magda Carlas.

“Muchas veces comemos en cinco minutos, incluso los días festivos, o devoramos los platos sin saber siquiera qué hemos comido; aparte de privarnos del placer de paladear los alimentos, comer de forma inadecuada comporta a largo plazo trastornos digestivos y una ingesta mayor que la deseable”, explica la autora del libro ‘Alimentarse bien al ritmo de hoy’.

Para Carlas hay que “procurar comer en un ambiente tranquilo, relajado, sin tensiones y con el tiempo suficiente; las comidas de negocios rara vez proporcionan una buena digestión, sino más bien un montón de gases y cierto ardor. El tiempo que se ‘pierde’ en comer con tranquilidad, después se gana en salud y bienestar”.

Para la médica nutricionista Luz García Juan, especialista en dietética y adelgazamiento de las Clínicas Orel, de Madrid (España), “para una alimentación saludable hay que comer de forma adecuada, es decir sentados, despacio, masticando bien y saboreando los alimentos. También conviene regularizar los horarios de las comidas, así como alimentarse con regularidad y tranquilidad”.

Además, según la doctora García Juan “la regularidad es una de las cualidades que más agradece el organismo: se recomienda que las comidas del día se realicen siempre a la misma hora y la cena no se tome demasiado tarde. Cierto orden en los horarios favorece, entre otras cosas, un comportamiento alimentario adecuado y una buena digestión”.

“Se puede disfrutar comiendo en soledad serenamente, pero también es positivo reservar ciertos momentos para estar con personas a las que se quiere o aprecia, o compartir actividades placenteras, como una conversación mientras se está comiendo junto a ellas, lo cual ayuda a liberar endorfinas, unas sustancias hormonales que producen bienestar”, dice la nutricionista.

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