Manten limpio el aire de tu hogar
Cierra tu ventana.
El ozono y otras formas de polución, al igual que los alergenos externos pueden afectar tus pulmones. Si las ventanas están abiertas o si vives en lugar como Nueva York o Nuevo México son más propensos a la acumulación de polvo.
Evita los químicos.
Si decidiste hacer algunas renovaciones en casa o arreglos especiales puede que estes utilizando productos químicos cuyo olor puede irritarte los pulmones.
Cuando realices alguna actividad de este tipo te sugerimos que utilices una máscara para protegerte un poco, aunque esto no soluciona del todo el problema. los
pegamentos y pinturas pueden resultar fuertes para tu organismo.
Cuidado con las estufas de leña.
Al igual que las chimeneas, las estufas de leña pueden causar problemas al menos de que estén completamente cerradas y vengan con un buen sistema de ventilación.
Los expertos recomiendan que la mejor manera de mantener una temperatura cálida durante el verano es con los radiadores antiguos y el calentador central. Incluso las estufas de gas pueden ser un problema para quienes tienen problemas en los
pulmones.
Aspira una vez a la semana. Si tienes piso en lugar de alfombra, bárrelo y límpialo al menos una vez a la semana para evitar la acumulación de polvo. Fíjate en las esquinas y debajo de los muebles y las camas.
Controla la caspa de tus mascotas.
Los perros, los gatos, al igual que los pájaros pueden ser un problema, salvo los pescados. Si tienes una mascota a la que quieres mucho y deseas mantener a tu lado, asegúrate de lavar tus manos, al igual que las de tus hijos, después de que termines de cuidarle. Lo mejor es que las mascotas permanezcan fuera de las habitaciones.
Evita a los fumadores.
Según los especialistas, fumar es la causa del 85% de los casos de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, (EPOC). Independientemente de si la persona ha fumado o no antes de ser diagnosticada, necesita estar lejos de los fumadores. Quienes tienen este padecimiento y fuman corren el riesgo de que la enfermedad progrese más rápido.
Evita las chimeneas en las que se quema madera.
Aunque son románticas, ofrecen calor y son el centro de atención de las reuniones de invierno, estas producen una particula que puede entrar a tus pulmones y dificultar la respiración. Los médicos aseguran que inhalar el humo puede ser peor que fumar.
Mantén el polvo lejos de tu cuarto.
Al igual que los humanos, las partículas de polvo suelen acomodarse en los colchones. Los expertos aseguran que estos son disparadores para quienes sufren de asma. Por eso recomiendan utilizar cobertores para los colchones y lavar las sábanas con agua muy caliente, al menos una vez a la semana para evitar las partículas de polvo.
Filtra tu aire acondicionado.
Los filtros de aire pueden reducir dramáticamente las partículas que irritan los pulmones. Si los cambias con frecuencia, al menos una vez al mes, vas a mantener el aire limpio.
Si recientemente has notado que no respiras igual en tu casa, es el momento de que revises si el aire de tu hogar está contaminado.