Recepción en el palacio de Buckingham
El personal del Palacio de Buckingham, en Londres, mostró sus preparativos para el convite de la boda real del príncipe William y su prometida, Kate Middleton, cuando falta sólo un mes para la celebración.
El palacio de Buckingham prepara 19 salones para recibir a 600 invitados.
Entre las habitaciones de Estado abiertas a los visitantes estarán los salones blanco y azul, la sala de música y la sala de banquetes de Estado, todas en el ala oeste de la residencia oficial de Isabel II, cerca de la galería de pinturas.
Esos centenares de personas, entre amigos de los prometidos, personalidades de la vida pública y miembros de otras Casas Reales, disfrutarán de una recepción con deliciosos canapés confeccionados para la ocasión por el chef palaciego, Mark Flanagan.
El equipo de 21 personas de Mark Flanagan, el cocinero real, dio una demostración a los medios del trabajo que se llevará acabo para la recepción en el hall del Palacio de Buckingham.
La muestra incluyó una rica selección de canapés fríos, calientes y dulces, de entre los cerca de 150 diferentes tipos de entremés que habrá en la recepción.
"La boda es un evento muy especial, no sólo para la cocina, sino para el palacio entero. Sin embargo servir la comida del próximo príncipe el día de su boda lo hace más especial para cada uno de los miembros del estaff", compartió Flanagan.
Aunque el chef Flanagan no ha querido dar detalles del menú, en otras recepciones reales, los canapés han consistido, por ejemplo, en salmón ahumado escocés sobre una tortita de remolacha, muslo de pato confitado con pato ahumado y mermelada de pera o huevo de perdiz con sal de apio, queso de cabra y nueces caramelizadas.
Entre los canapés dulces podría haber trufas de chocolate blanco, negro y con leche, paté de frutas con naranja roja o delicias de frambuesa sobre una delicada pasta inglesa. Y para acompañar los canapés, habrá refrescos, champagne y vino de la bodega palaciega.
En otros casos, los invitados a Buckingham Palace han podido degustar trufas de chocolate blanco, negro y con leche, paté de frutas con naranja roja o delicias de frambuesa sobre una delicada pasta inglesa.
Para acompañar los canapés, habrá refrescos, champagne y vino de la bodega palaciega.
Tras la recepción de la tarde, aproximadamente la mitad de los invitados se quedará a la cena, sobre la cual el palacio de Saint James (residencia del príncipe Carlos) ha dicho que no se darán detalles por tratarse de un acontecimiento privado.
Aunque los tiempos no están para los fastos de la boda de Carlos y Diana, celebrada en la catedral de San Pablo en 1981, el coste final de los festejos a los que estarán invitados miembros de la realeza mundial, podría ser de decenas de millones de libras. Sin embargo, también debería tener un impacto económico de unos 620 millones de libras (990 millones de dólares, 730 millones de euros), según la consultora británica Verdict.