Un caldo que adelgaza

EFE | Mar 14, 2006 | 12:00 AM
Si nuestro problema es de retención de líquidos, una sopa vegetal compuesta de seis tomates, seis cebollas grandes, un ramillete de apio, una col o repollo y dos pimientos verdes, todo triturado y aderezado con la sal y pimienta que el candidato a adelgazar desee, puede servir de comodín para bajar volumen en una semana.
Este régimen está diseñado por un grupo de especialistas del “Secret Heart Memorial Hospital" de Estados Unidos para que sus pacientes puedan perder peso rápidamente antes de una intervención de corazón y aunque digan que se pueden perder ocho kilos en una semana, la práctica demuestra que la reducción es de alrededor de cuatro kilos (lo demás, que llegue por añadidura).
Esta dieta se basa en la preparación de una sopa depurativa y desintoxicante y en la disociación alimenticia, muy baja en grasas y con ausencia de hidratos de carbono de absorción rápida, pero ¡Ojo!: nunca se debe tomar más de una semana seguida, porque puede alterarse el metabolismo, ya que es pobre en grasas, lo que significa que la absorción de las vitaminas liposolubles está alterada.
Este caldo, denominado “sopa quema-grasa”, se toma siempre que se tiene hambre y las veces que se desees junto con fruta el primer día; verdura de hoja verde el segundo y una patata grande al horno con un poquito de aceite de oliva por la noche y toda la fruta más la verdura que se desee en el tercer día, excepto plátano.
Para el cuarto día, este régimen recomienda comer sólo la sopa, entre tres y seis plátanos al día y tantos vasos de leche descremada como se desee para llegar al quinto día con entre 125 y 250 gramos de pollo sin piel o pescado más la sopa. Y, el sexto día, el premio: dos o tres bistecs de carne (desayuno, almuerzo y comida), junto con seis tomates frescos pelados, toda la verdura que se desee, entre cinco y ocho vasos de agua para eliminar el ácido úrico de la carne y, la sopa, al menos una vez al día.
Para terminar el último día de la semana, se debe comer arroz integral con cáscara hervido o cocinado al vapor, jugos de frutas naturales sin azúcar o diluídos en agua, verduras hasta llenarse y el último recipiente de “sopa quema grasa”.
La base científica de esta dieta se fundamenta en que los hidratos de carbono necesitan un PH diferente al de las proteínas para su metabolización y, por lo tanto, no pueden ser asimilados ni digeridos en una misma comida. Por tanto, esta sopa es una combinación de alimentos que gastan más calorías en asimilarse que las que aporta, es decir: cuanto más se come de los alimentos estipulados, más se adelgaza.
Por supuesto que el alcohol, el pan, la harina y derivados, los dulces o las bebidas con gas, incluídas las de baja calorías, están prohibidas durante este periodo semanal. Solo se tomara agua, té, café, infusiones o leche desnatada. Los resultados, entre 4 y 8 kilos, merecerán la pena.
Y, para personas atareadas o con pereza para a la elaboración de tanta verdura, una firma francesa distribuye en las farmacias de todos los países un bote con “La sopa de las cinco verduras”, en donde tan sólo es necesario echar cinco cucharaditas de su pócima en dos vasos de agua hirviendo con la sal y pimienta adecuada. Damos fe que el sabor es el mismo aunque, al ser muy novedosa, los resultados los tendrá que valorar cada uno.
El reductor de la grasa
Si nuestro problema es de exceso de grasa, La Unión Europea aprobó en verano de 1999 el producto genérico Orlistat, unas cápsulas que reducen el nivel de grasa del organismo, especialmente el “flotador” del estómago y la barriga, ya que absorbe el 30 por ciento de las grasas ingeridas y las elimina mediante las heces, al bloquear una enzima que se encuentra en los intestinos. Una cápsula antes de la comida y otra en la cena, junto con una dieta rica en fruta y verdura y escasa en grasa, produce efectos sorprendentes ya desde el primer mes se puede perder a razón de medio kilo semanal y sin contraindicaciones para tomarlas a largo plazo.
Clínicamente se ha demostrado que una dieta apoyada con dos pastillas de Orlistat diarias es el doble de efectiva que una dieta sin este medicamento, que disminuye también el colesterol. Los médicos recomiendan, no obstante, tomar un complejo vitamínico como suplemento, ya que no se absorben las vitaminas liposolubles, y evitar el consumo exagerado de grasas, para evitar diarreas, prueba palpable de que el paciente no ha cumplido con la dieta marcada y se ha saltado las normas.
De todos modos, cada paciente es único y debe pasar por el endocrino para evaluar su estado físico, quien le demandará una analítica completa antes de establecer la dieta más adecuada.
Cuando una persona adelgaza, se recomienda que no descuide su rostro, para evitar que se descuelgue o que quede demacrado y que utilice las cremas adecuadas. Tampoco puede olvidarse de su cintura y caderas y de su estómago, más delgado, sí, pero flojo y acaso con “piel de naranja”. Para ello, la mítica Elancil, de los laboratorios Galenic promete en quince días reafirmar y reducir cintura y caderas, así como reducir la celulitis, y basa sus promesas en un ensayo clínico entre cientos de mujeres.
A los treinta días de su utilización, junto con la dieta más adecuada y un poquito de ejercicio, estaremos ya listas para matar, si hemos seguimos también el consejo de la abuela: dormir con el sujetador puesto para evitar que con la caída del peso... se nos caiga algo más.
©EFE
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